viernes, 19 de noviembre de 2010

La Serpiente y Mr. Musculo

Ví en la TV la propaganda de Mr. Músculo, en la cual una caricatura de hombre se aparece en la cocina sucia de una mujer y la ayuda a limpiar, antes de que llegue el resto de la familia. Se ve una mujer agotada, incapaz de limpiar, que no sabe por donde empezar, completamente abatida. Y llega el Hombre. Llega Mr. Músculo. ¿Mr Músculo?
Tras varios minutos de asociación libre, comencé a pensar y a redactar, podría decirse verborrágicamente, lo que sigue.
¿Cómo se llamaba el árbol del cual comieron Eva y Adán? ¿El orden “Adán – Eva” será una simple cuestión alfabética? El árbol del cual comieron Eva y Adán era el árbol de la ciencia del bien y del mal. El árbol del conocimiento. Perdieron el paraíso por desobedecer órdenes y probar los frutos del conocimiento. Ni metáfora ni metonimia.

La serpiente se lo propuso a Eva y Eva se lo propuso a Adán. Adán aceptó.

La serpiente fue condenada a arrastrarse durante toda su vida. ¿Era una serpiente hembra o macho? Es de suponer que era hembra. Nada más dañino que una hembra, la versión animal de la mujer humana. No es humana, no es hombre y le propone a Eva probar los frutos del conocimiento. No puede estar en el paraíso.

Eva, que fue creada por Dios, sería a partir de entonces el mensajero del diablo, puesto en la tierra para tentar al hombre de Dios. Así lo sostenían Heinrich Kramer y Jakob Sprenger, en el “Malleus Maleficarum”, libro que guiaba las torturantes prácticas de la “Santa Inquisición”. Las brujas demostraban a la mujer en estado natural, porque la brujería es producto de la escandalosa lujuria que solo portan las mujeres.

La serpiente fue condenada a arrastrarse sobre su vientre por toda la eternidad por decirle a Eva: “No es cierto que morirán. Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él, se les abrirán a ustedes los ojos”.

A la mujer se la condenó al dolor en el parto y a la dependencia al hombre: “Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará”. Si la mujer nació de la costilla del hombre, ¿por qué será ella la que dependa del hombre y no el hombre el que dependa de su propia costilla? ¿Era la costilla del hombre o el mensajero del diablo?

Al hombre se lo condenó diciendo: “Por haber escuchado a tu mujer y por haber comido del árbol que YO te prohibí, maldita sea la tierra por tu causa. Con fatiga sacaras de ella el alimento todos los días de tu vida”. No solo lo condenó por comer del árbol. Lo condenó también por escuchar a su mujer. Obediencia (no) debida. Y el hombre fue condenado.

A la serpiente, a arrastrarse. A la mujer, al dolor, a la maternidad y a la dependencia al hombre. Y al hombre se lo condena a trabajar. Mundo público y privado. La mujer condenada al dolor es, en ese mismo acto, condenada a la maternidad y a depender de un hombre al que ella debilita. ¿Lo debilita por tentarlo con una manzana o por dejarlo sin costilla?

 El hombre fue simplemente condenado al trabajo.

¿Por qué era necesario? ¿Qué relaciones de poder estaba legitimando este discurso? ¿Por qué se sostuvo, se tomó como legítimo y así se mantiene?

La mujer en el hogar, la perfecta ama de casa. Y el hombre afuera. Adentro. Afuera. Privado. Público. Y todos construimos y compramos el mito.  

Mujer, en tanto madre. Mujer, en tanto limpia con el gran falo de Harpic, el Kohinoor que te divierte en los días de lluvia o el poder de Mr. Músculo. Mujer, en tanto cocinera. Mujer, en tanto bella. Mujer, en tanto nutricia. Mujer, en tanto administradora.

Y siempre para otro.
Mujer en tanto olvido.
Debemos olvidarnos de que somos seres humanos que gozamos, que tenemos deseos, somos seres sexuados, que amamos, que conocemos, trabajamos, reímos, lloramos, producimos. La mujer - madre en la casa.  La mujer - madre es débil.  El hombre produce.  La mujer reproduce. 

Lo que sea distinto, debe encerrarse en el hogar, proveer de cuidado, querer a los niños.  Programas de estupidización femenina, la mujer en la cocina, con grandes relatos de auto ayuda, haciendo bricollage y entreteniéndose con una papelitos de colores, mientras el mundo pasa por afuera.

Si esto ya no es así, ¿por qué lo seguimos sosteniendo? Se sigue manteniendo el mito, nos transmiten el mito, construimos el mito, compramos el mito, cuando ya no tiene fundamento. Estalló la Mujer. Y quedamos las mujeres. 

Me gusta ser mujer, claramente. Pero no me gusta ser Mujer. Esa Mujer no existe. Y no me gusta. No me gusta que hayamos sido condenadas a depender de Mr. Musculo.

martes, 16 de noviembre de 2010

La Verdad en los Kalinga



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"La Verdad en los Kalinga"

En una aldea filipina, al norte de la isla de Luzon, los Kalinga tenían una tradición antiquísima denominada, en español, “La fiesta de la Verdad”. Verdad traducida al español, verdad que no tiene que ver con lo que los Kalinga consideraran verdadero o falso. Verdad que podría reducirse o ampliarse a lo circulante y latente, atravesado por lo no dicho.
Bien podría habérsela llamado Fiesta de la Sinceridad, también significada al español, pero no hay traducción posible que abarque todo lo que acontecía, lo que se manifestaba y lo que no. Sucedía a fin de año, que no por azar, no caía en diciembre. Allí concurría cada aldeano y cada aldeana, se colgaba en la espalda un pequeño trozo fino de madera y los demás aldeanos y aldeanas debían clavar, pegar o sostener sobre ella algún tipo de símbolo de lo que querían comunicarle. Lo que se comunicaba era SU verdad, su deseo, su imposible. Podía llamarse la fiesta de lo no dicho. Todo lo que durante el año
Kalinga no se había verbalizado, se simbolizaba sobre esa madera que yacía sobre la espalda de cada aldeano.
Sin edades. Sin escalas. Sin jerarquías. La Fiesta de la Verdad era el momento oportuno para que cada quien pusiera en la espalda de cada cual lo que necesitaba quitar de sí mismo.
Con el correr de los siglos, pasadas las invasiones Españolas, Japonesas y Estadounidenses, las tablas se fueron transformando en hojas. Los símbolos se fueron transformando en tinta. Y a veces, sin hojas y sin tinta, solo con voces. Lo importante era poner en otro lo no dicho, hacerlo visible, darle realidad.
El problema más grande se presentó cuando un aldeano concurrió a la última fiesta de la verdad, con su hoja y su tinta. Abrió la puerta. Y se encontró solo. Su hoja vacía pesaba más que nunca y su tinta se en agua corriente bajo sus pies; verdades que brotaban a borbotones, sin hoja para escribir, sin oído al cual hablarle
Su saliva, su sangre, su semen, su sudor… Todo su cuerpo se preparaba para la verdad. Pero su tinta y su voz debieron correr, hacia márgenes impensadas, hacia hojas ausentes, en laberintos desorbitantes de silencios inesperados.
En mi Fiesta de la Verdad, sola me encontré, con el peso desgarrador de mis hojas en blanco, con la tinta desgajando cada parte de lo que no llegue a decir.
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Letra de "Dejate Convencer"

Déjate convencer.
Ya habrá alguien que se haga cargo de recoger las culpas de este pecado.
A donde iré, sin este abrazo.
No te puedes negar, no sea que nuestro pasado nos llegué a atrapar.
Esta noche está en nuestras manos decir alguna verdad
que ya, que ya mentimos a diario.
Anda, echa un vistazo a tu alrededor, no seas tonta,
mira que no hay un alma que llevarse a la boca,
que hay que repartir caricias y esta noche me toca.
Que yo también comparto los mismos miedos,
también busco una cinta para atar el tiempo.
También arrastro conmigo una cadena de sueños
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domingo, 14 de noviembre de 2010

Cheers, Darling by Damien Rice live in BA

http://www.azlyrics.com/lyrics/damienrice/cheersdarlin.html

Cheers darlin'

Here's to you and your lover girl

Cheers darlin'

I just hang around and eat from a can

Cheers darlin'I got a ribbon of green on my guitar

Cheers darlin'I got a beauty queen

To sit not very far from me

I die when she comes around

To take you home

I'm too shy

I should have kissed you when we were alone

What am I darlin'?

A whisper in your ear?

A piece of your cake?

What am I, darlin?

The woman you can fear?

Or your biggest mistake?

Oh what am I?

What am I darlin'?

I got years to wait...